A principios del siglo XVII una nueva orden religiosa llegó a la ciudad de Valladolid; se trataba de la orden militante de los mercedarios, cuyo origen se remonta a la España medieval donde surgieron ante la necesidad de salvar a los cautivos que caían ante el fragor de la guerra entre moros y cristianos; a su llegada a la Nueva España, la conquista estaba consumada y su papel se redujo considerablemente. En Valladolid se establecieron hacia el poniente. En el año de 1604, fray Pedro de Burgos y fray Alonso García, adquirieron mediante compra un solar que pertenecía a Melchor Pardo y su Mujer María de Ortega, pero siendo insuficiente el espacio para la obra, el ayuntamiento les donó otros solares contiguos hacia el poniente, edificándose en ese terreno el templo y el convento con una extensa huerta. Al establecerse en esta ciudad las religiosas adoratrices, se instalaron en dicho edificio, las que a su vez tuvieron que salir debido a la revolución constitucionalista. El templo fue renovado a mediados del siglo pasado “con bastante gusto” al decir de la crítica de la época y en 1908 sufrió modificaciones en su interior realizadas por don Teófanes López.

Ramírez Romero, Esperanza; Catálogo de Construcciones Artísticas y Religiosas de Morelia