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P. Otoniel Ochoa Nieto, Coordinador del Sedec

Saludos cordiales a nuestros lectores a quienes desempeñan el desafiante pero de igual manera gratificante ministerio de la catequesis. El año escolar esta a punto de terminar y para cerrar hay algunas cosas que es importante planear y organizar para hacerlo de la mejor manera.

Entre las actividades que hay que tener en cuenta son: retiro para los catequizando de Primera Comunión y Confirmación, las reuniones de padres de familia y preparar las liturgias de ambas celebraciones para que se vivan con orden y armonía. Para este número, daremos algunos tips para las reuniones con los padres de los chicos que recibirán los Sacramentos:

1. Recordar el lugar que ocupan los papás en el proceso de Catequesis como los principales catequistas de los niños. “Los padres de familia son los primeros educadores en la fe. La familia, como lugar de Catequesis, tiene un carácter único: transmite el Evangelio enraizándolo en un contexto de profundos valores humanos. Sobre esta base humana, es más honda la iniciación a la vida cristiana: el despertar al sentido de Dios, los primeros pasos en la oración, la educación en la conciencia moral y la formación en el sentido cristiano del amor humano, concebido como reflejo del amor de Dios Creador y Padre” (DGC 255).

2. Recordar que la Eucaristía dominical es la mejor manera de continuar el camino como cristiano y debe vivirse en familia. “No obstante, la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la Fe y el Bautismo, todos se reúnan para alabar a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la Cena del Señor” (SC 10).

3. Invitar a continuar su proceso de iniciación cristiana para los que hacen su Primera Comunión y continúan con la Confirmación y la necesidad de seguir creciendo en la fe hasta alcanzar la madurez en ella.

4. La importancia del testimonio de la familia para reforzar la Catequesis. “La educación en la familia debe tener un carácter testimonial que dé la instrucción más ocasional que sistemática, más permanente y cotidiana que estructurada en periodos” (DGC 255).