DSC0Omar Ortiz Bravo

Con la solemnísima Concelebración Eucarística que presidió el Sr. Obispo D. Juan Espinoza Jiménez, Secretario General del CELAM, al mediodía del pasado 25 de diciembre, y en la que concelebró el Sr. Obispo Auxiliar de Morelia D. Carlos Suárez Cázares, el Vicario Episcopal P. Juan Manuel Quiroz, el Párroco P. Guillermo Reyes Carmona y otros 20 sacerdotes, fue honrado el Señor de la Piedad en su Santuario ante unos 4mil fieles que se congregaron para participar de la Misa.

Cabe resaltar que en este año se celebraron 330 años del hallazgo de la bendita imagen la Nochebuena de 1687, en La Buena Huerta, de Yurécuaro, Mich. El Señor de la Piedad en esta comunidad significa su segunda Navidad: la primera en Belén y la segunda en la Buena Huerta.

En la homilía, Mons. Juan Espinoza dijo: “El Señor de la Piedad ilumina toda nuestra existencia con su Encarnación y nos da identidad; nos lo releva el Padre de muchas maneras por boca de los profetas. El Hijo es el único que ha visto al Padre y por medio de Él nos lo ha revelado… hemos venido con mucha fe y esperanza para compartir nuestra alegría, que se convierte en luz y palabras de ánimo, y qué mejor celebración que estar todos reunidos en torno al Altar del Dios de la gracia y la verdad, llevemos todo esto a aquellos con quienes convivimos, seamos anunciadores, como los pastores que llevaron la Buena Noticia, llenos de esperanza”. También el Sr. Obispo reflexionó sobre la familia humilde que encontró la imagen del Señor de la Piedad en 1687 y los tres artesanos de origen desconocido que le dieron carne y forma, de forma similar a los Magos de Oriente que adoraron a Jesús en Belén.

Terminada la Eucaristía, Mons. Espinoza dio la bendición con la Sagrada Imagen del Señor de la Piedad y consagró a los jóvenes piedadenses a Él. El Vicario Episcopal fue quien trasladó al Señor de la Piedad a la nave central, donde estará cerca de su pueblo hasta el 11 de enero, día que regresa a su camarín, en la tradicional “Subida”