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 P. Otoniel Ochoa Nieto*

 

Saludos cordiales a nuestros catequistas en toda la arquidiócesis de Morelia. Nos corresponde ahora abordar el departamento de formación en el SEDEC sus objetivos y tareas. Atendiendo a la historia de la formación de los catequistas el secretariado tiene una larga historia que atestigua el compromiso por esta urgencia, desde hace más de cuarenta años contamos provincianamente con un diplomado de formación durante los veranos y por más de una década el SEDEC a propuesto a las parroquias y foranías un proceso integral de cinco textos de formación básica. Esto ha contribuido considerablemente a ésta dimensión del ser del catequista.

 

Sin embargo, aun no es suficiente y este departamento tiene muchos retos por alcanzar. Uno de ellos es el de una red operativa de formadores de catequistas que permita acercar las escuelas y cursos a todas las realidades y foranías de la arquidiócesis. Esta red pretende además congregarles con el fin de ofrecerles un medio de actualización en las competencias de la formación y a su vez contar con una bolsa de formadores que permita la apertura de cursos básicos y la formación de escuelas.

 

Todos estos quehaceres nacen de la convicción de que cualquier actividad pastoral que no cuente para su realización con personas verdaderamente formadas y separadas, one en peligro su calidad. Los instrumentos de trabajo no pueden ser verdaderamente eficaces si no son utilizados por catequistas bien formados. Por tanto, la adecuada formación de los catequistas no puede ser descuidada en favor de la renovación de los textos y de una mejor organización de la catequesis (cfr. DGC 234).

 

En consecuencia, la pastoral de los catequistas en la diócesis debe dar absoluta prioridad a la formación de los catequistas laicos. Esta formación trata de capacitarles para transmitir el Evangelio a los que desean seguir a Jesucristo. La finalidad de la formación busca, por tanto, que el catequistas sea lo más apto posible para realizar un acomode comunicación. “La cima y el centro de la formación de catequistas es la aptitud y habilidad de comunicar el mensaje evangélico”.

 

Actualmente el departamento de formación a abierto una escuela para catequistas de las zonas I y II de Morelia pero abierta a los catequistas de otras zonas ofreciendo el curso de formación básica (básicos del 1-5), un diplomado de catequesis especial y el diplomado para formadores que ahora se ofrece en durante el ciclo del año escolar. Animamos a todos los catequistas a comprometerse con su formación para servir mejor en el llamado que el Señor nos hace mediante la Iglesia.

 

* Coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética y Director del Secretariado Diocesano de Evangelización, Catequesis y Biblia (SEDEC).