37330266 1126281217544355 6204287126171811840 nAYUDA A LA IGLESIA NECESITADA (ACN)

Julieta Appendini*

Nicaragua hoy vive una problemática sociopolítica difícil ante la inconformidad del pueblo por las reformas de seguridad social que se presentaron en abril pasado. Esta situación generó represión policial que ha dejado alrededor de 320 muertos, más de 1,300 heridos y de 500 detenidos. La mayoría de la ciudadanía exige la salida del Presidente Daniel Ortega, a quien lo acusan de instaurar, con su esposa Rosario Murillo, una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

Ante esta situación, una vez más la Iglesia es mediadora en busca de la paz. Los Obispos nicaragüenses están asumiendo un papel fundamental en esta crisis.

En un principio, el Gobierno pidió a la Iglesia que fuera mediadora. Y así lo hizo. Pero como ésta no puede mostrarse neutral ante la violencia y la injusticia que están sufriendo los nicaragüenses, las autoridades gubernamentales han reaccionado atacando y amenazando de muerte a sacerdotes y Obispos.

En días pasados en Diriamba, una ciudad de Carazo, fueron agredidos el Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, Monseñor Silvio Báez, Obispo Auxiliar de esa misma Arquidiócesis y el Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag, a pesar de ello, han decidido seguir adelante como intermediarios en el Diálogo Nacional para encontrar una solución pacífica a la crisis sociopolítica.

Y es que la Conferencia Episcopal de Nicaragua decidió continuar como garante en este diálogo, puesto que impulsarlo es una manera de superar la violencia, por ello los Obispos, al acompañar este proceso, han pedido a los nicaragüenses tener fe y esperanza de que la paz se logre utilizando métodos pacíficos.

México ha sido de los países que han externado su apoyo a los prelados de ese país. Y desde el Vaticano, el Papa Francisco ha resaltado la necesidad de oración por ese amado pueblo y se unió a los esfuerzos que están cumpliendo las autoridades eclesiásticas del país y muchas personas de buena voluntad en su rol de testigos por la vía de la democracia en este proceso doloroso.

Desde ACN nos queremos unir en oración y en ayuda con este pueblo que tiene toda la voluntad encontrar prontamente la paz. ¡Qué así sea!

* Directora de ACN-México